La difícil situación que se vive en la zona de tolerancia del sector conocido como El Raudal, en el centro de Medellín (Antioquia), tiene en alerta a las autoridades ya que en las últimas horas una joven venezolana fue agredida, presuntamente, por una colombiana que la apuñaló en un costado del tórax, informó Noticias Caracol.
El detonante de esta riña callejera fue “por el cobro que están haciendo, que es menor al que los colombianos tradicionalmente tenían acá en el tema de la prostitución”, explicó a ese medio el subdirector de Derechos Humanos de Medellín, Carlos Arcila.
Según resalta el funcionario, “hay grupos detrás precisamente generando el control y amenazas”, haciendo referencia a los proxenetas que manejan a las mujeres y que quieren monopolizar el territorio.
Esto, porque mientras las de aquí cobran hasta 100.000 pesos por un servicio, la competencia se rebaja hasta la mitad.
“Esto está lleno de hombres, mujeres y mujeres transgeneristas en ejercicio de prostitución. Y me ha llamado la atención que en su gran mayoría son profesionales venezolanos que en razón a la problemática que allí se vive están acá abocados”, agregó Tobón.Pero este fenómeno creciente de la disputa por los precios y el control del negocio sexual en Medellín, y en otras zonas del país donde también ejercen venezolanas, no es únicamente de mujeres, ya que hay hombres que por falta de empleo están llegando a prostituirse en bares y hoteles de la ciudad, confirmó al noticiero el coordinador de la Mesa de Derechos Humanos del Valle de Aburrá, Humberto Tobón.
El reporte de las autoridades que recoge ese medio es que semanalmente hay por lo menos cinco riñas por esta confrontación, y que se ha evidenciado que hay personas que portan armas blancas para defenderse.