lunes, 5 de junio de 2017

SU NOVIO INTERRUMPE LA BODA Y LE PIDE QUE MIRE PARA ATRÁS; CUANDO VE LO QUE HAY ROMPE EN LLANTO.

No cabe duda que un detalle afirma más que mil palabras y más si viene de alguien singular.
Con el mero hecho de percibir una sorpresa inopinada de esa persona singular, hace que te transformes en el ser más feliz del planeta, ahora imagina percibir un bonito detalle el día de tu boda, no existen palabras para describir dicha emoción, misma que hizo sentir este novio a su prometida el día de su boda.
Ollie, un hombre enamorado y comprometido con una chavala llamada Liz, quien era bailarina profesional y profesora de baile en un instituto, dedicada a su carrera y cariñosa con los pequeños.
Una vez que Ollie le planteó matrimonio, este tuvo una refulgente idea para recibirla en el altar, algo que a ella le agradaría mucho y no contendría las lágrimas de dicha.
Como tenía mucho cariño por sus pupilos, el los contactó así como sus progenitores a fin de que estuviesen presentes en la boda y no solo como convidados, si no asimismo presentando un número musical, con lo que se pusieron a trabajar, ensayaron por meses sin que Liz se diese cuenta de lo que le tenían preparado.
Con lo que se llegó el día tan aguardado, todo empezó realmente bien, los 2 se hallaban en el altar, una vez que se afirmaron sus votos maritales inmediatamente antes de decir admito, se presentaron sus pupilos justo detrás de ellos, desde arriba del palco de la iglesia, sitio donde comienzan a interpretar la canción ”A Thousand Years”, de Christina Perri.
Y como era de aguardarse, al ver y oír a sus pupilos cantarle su canción preferida el día de su boda, Liz no pudo contener las lágrimas de dicha, puesto que había sido una de las sorpresas más preciosas que le habían podido dar tanto sus pupilos como su prometido, todo el ahínco valió la pena al ver la cara de dicha de la novia.
Ahora te mostramos el vídeo de tan mágico instante, coméntanos qué opinas y que sentirías si te diesen una sorpresa como está el día de tu boda, ¡que sorpresa tan preciosa!
Nos queda clarísimo que Liz es una enorme mujer, amada por el hombre de su vida y ahora esposo, mas asimismo por sus pupilos. ¡La sorpresa me ha encantado!