viernes, 26 de mayo de 2017

Muere un bebé de 7 meses al ser alimentado con una dieta sin gluten


Tal vez esta sea la noticia más triste de una sección de gastronomía: muere un bebé belga de 7 meses porque sus padres lo alimentaron con una dieta inapropiada basada en leches vegetales: de quinoa, de avena, de arroz.
Sin pasar por la consulta del médico, los padres autodiagnosticaron a su hijo Lucas con alergia al gluten e intolerancia a la lactosa. Regentaban una tienda de alimentación alternativa y tal vez pensaron que eso bastaba para crear una dieta para su hijo. Pero estaba compuesta a base de leches vegetales que carecían de los nutrientes que el bebé necesitaba para desarrollarse.
El niño perdió mucho peso. Sin embargo, no acudieron al médico porque, según ha declarado el padre Peter S en el juicio, “nunca observaron nada anormal”.
Y cuando lo hicieron, fue demasiado tarde y, además, viajaron hasta la otra punta del país para acudir a la consulta de un homeópata, que al ver el estado de salud del pequeño, los mandó inmediatamente a un hospital.
El bebé fue declarado muerto al llegar. Los resultados de la autopsia señalaron que su estómago estaba vacío. 
“Nunca deseamos la muerte de nuestro hijo”, dijo entre lágrimas Sandrina V, la madre. Su abogada, Karine Van Miervenne, defiende a los acusados arguyendo que los padres creyeron que el niño tenía un problema alimenticio: “Se le endurecía el estómago cuando le daban el biberón, así que sus padres probaron alternativas”. Pero para la acusación popular esto significa negarle la comida al bebé.
Nuestra nutricionista de cabecera, Jessica Gutiérrez del Pino, de SaludNutritiva, afirma que no hay que dejarse llevar por los demonios del gluten si no hay un parte médico que confirme que somos intolerantes. “La industria nos hace ver que el gluten es malo porque les conviene para crear otra línea de negocio. Y lo peor es que l a mayoría de productos sin gluten están procesados y se alejan mucho de una alimentación basada en la comida real”.